Resulta que los bancos no tienen tanto dinero como crees. De hecho, no están obligados a tener siempre disponible todo el dinero que tu y yo depositamos en él. ¿Quiere decir que el banco te roba?. ¡No! Ésto es lo que se conoce como Banca de reserva fraccionaria, y es un sistema en el cual el banco asume que normalmente sus clientes no necesitan retirar todo su dinero al mismo tiempo.

Cuando tú depositas (confías) tu dinero a un banco, obtienes la seguridad de que tu dinero está a salvo de los peligros que suponen cargar el efectivo contigo (robo, deterioro de los billetes, extravío…), a cambio de otorgarle al banco ciertas libertades. Entre otras cosas, el banco utiliza tu dinero para inversiones, préstamos o incluso para dispensarlo a otro cliente que lo requiera en algún cajero automático, y prácticamente tu dinero circula por cientos y cientos de personas mientras está depositado en el banco.

Esto normalmente no es un problema, porque, como menciono al principio, los bancos asumen que sus clientes no necesitan retirar su dinero al mismo tiempo, por lo tanto pueden realizar todas sus operaciones con total libertad, y al final ambas partes están contentas: el cliente tiene su dinero a salvo y el banco puede generar ganancias de ése dinero mientras el cliente no lo necesita. La pregunta es, ¿qué pasa si un día todos nos dirigimos al banco a retirar nuestro dinero? Ocurre lo que se denomina Pánico bancario.

El poder de “crear dinero” y sus implicaciones

Sí. Puede sonar extraño pero el banco tiene el poder de crear dinero a partir del que ya tiene en su poder, o al menos esa es la sensación que tienen sus clientes, pues aparentemente el banco siempre tiene dinero. Pero no es así, el banco sólo tiene una parte del dinero físico, el resto es dinero que el banco está usando constantemente.

Supongamos que empiezan a circular rumores de que cerrarán el banco donde tenemos depositado nuestro dinero. Lógicamente a todos se nos va a ocurrir lo mismo: ir corriendo a retirarlo. Y estamos en nuestro derecho de hacerlo, porque a fin de cuentas, es nuestro dinero.

La sorpresa nos la llevaremos cuando en el banco nos digan que no pueden regresárnoslo, y ésto es lo que se conoce como Pánico bancario: todos quieren de vuelta su dinero pero el banco no lo tiene en ese momento.

En esta circunstancia tan apocalíptica, normalmente los bancos acuden a lo que se conoce como un Prestamista de última instancia, que se trata de una entidad financiera superior (y que sí puede asumir la deuda), siendo casi siempre el Banco central de cada país.

Y ésta es una explicación muy básica y sencilla de cómo funcionan los bancos, al menos, lo de reserva fraccionaria. Lamento desilusionarte si pensabas en los bancos como edificios mágicos donde habían cascadas de dinero.

PD: No, en los bancos no hay duendes custodiando ollas llenas de oro.

 

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